Laura Moyano | Mysterium

 Mysterium evoca espiritualidad, y sobretodo, es el fruto de una prodigiosa voz que se ve arropada de forma transgresora por los secuenciadores y las notas electrónicas de la mano de Nacho y Francisco Sotomayor.

Año 2011

 

Descripción

 Que la música es alimento para el alma es algo sabido por el ser humano a lo largo de los años. Y que el alma no se alimenta de cualquier cosa también debería ser contemplado antes de consumir, porque el alma hay que cuidarla. Laura Moyano, jóven soprano de intensa carrera en la música clásica, cambia en esta ocasión los recitales clásicos por esta nueva apuesta que invita ya desde su nombre a sumergirse en ella y que proporciona al alma ese alimento musical y vital que tanto necesita.

 Mysterium evoca espiritualidad, y sobretodo, es el fruto de una prodigiosa voz que se ve arropada de forma transgresora por los secuenciadores y las notas electrónicas de la mano de unos maestros en el género, Nacho y Francisco Sotomayor, que ejercen de guía en este nuevo trabajo de la artista. Partiendo de piezas con la fuerza de las guitarras eléctricas de Recordata, pasando por la calma que proporciona la escucha de Soon, la tranquila inquietud que proporciona Conclusus, o piezas más instrumentales como Sedance, Mysterium es un álbum que acaricia estados de ánimo hasta alcanzar al final de su escucha y en palabras de la propia Laura «un ambiente espiritual especial «.

 Sólo una voz tan pura y versátil como la de Laura Moyano y una composición musical que nace al margen de los patrones de lo establecido y lo mainstream pueden lograr este estado de ánimo final.

Mysterium es, en definitiva, alimento para el alma.

Voz_Laura Moyano
Programación y arreglos_Nacho Sotomayor | Francisco Sotomayor
Producción ejecutiva_Absolut Ambient S.L.

Tracklist:

1. Recordata
2. Soon
3. Conclusus_Guitar Mix
4. Mysterium
5. Sedance
6. Conclusus_Original Mix
7. Lied

Laura Moyano_Alcalá la Real (Jaen), 1976
Voz Soprano

«Desde pequeña he tenido una conexión natural y espontánea con mi voz. Tomé el camino de la música para sentir, comprender, conocerme y honrar la vida. En la coral de mi ciudad conocí un estilo vocal que sigo cultivando. El estudio del canto me abrió las puertas de la escucha profunda, del esfuerzo, de la búsqueda, de los maestros. Ser músico es una experiencia alternativa. Mi recompensa más querida, compartir la magia del momento presente, donde sonidos del alma se abrazan para darse, en salas de ensayo, sobre un escenario, con otros músicos y con aquellos que escuchan. Estoy enamorada de la voz, el instrumento humano, el don que me hace libre».